Lucas 10: 25 – 35 nos habla de la parábola que Jesús utilizó para enseñarle a un intérprete de la ley, el reto que esta representa y, lo que significa el evangelio, esa buena nueva que Jesús predicaba. Es bien impactante lo que sucede en el diálogo entre Jesús y ese maestro de la ley.
A Jesús le hace esta pregunta:
25 …—Maestro, ¿haciendo qué cosa heredaré la vida eterna?”
Es necesario aclarar de que la razón de la pregunta es para probar a Jesús, más, el Señor utiliza ese momento para poder enseñar su evangelio. Jesús le respondió:
26 ….—¿Qué está escrito en la Ley? ¿Cómo lees?..
La respuesta a la pregunta de Jesús se encuentra en el versículo 27:
27 ….Aquel, respondiendo, dijo: —Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con todas tus fuerzas y con toda tu mente; y a tu prójimo como a ti mismo.” a la cual Jesús le responde: “28 ….—Bien has respondido; haz esto y vivirás.
Por que la pregunta de la ley? Que tiene que ver con el evangelio de Jesús? Como nos afecta a nosotros? Se encuentra en la parábola del buen Samaritano el evangelio? Y que hay de la ley? Cómo debemos de aplicar ese mensaje en nuestras vidas?
La ley, el poder del pecado.
Pablo escribe en 1 Cor 15:56:
“56 porque el aguijón de la muerte es el pecado, y el poder del pecado es la Ley.”
Hay que poner atención al final de esa oración: “… El poder del pecado es la Ley. Vale decir que la ley no es pecado. Pero la ley amplifica nuestro pecados. Otras referencias las encontramos en Rom 4:15; 5:13; 7:5 8; 13. Bien importante es esto que el poder del pecado es la ley.
Volviendo a Lucas 10:27 la respuesta del intérprete de la ley, es sumamente importante y fundamental. Pero mas impactante es la respuesta que Jesús da en el versículo 28: ”… haz esto y vivirás.”
La respuesta de Jesús es un reto para todos. Practicamente nos está preguntando: ”Pueden hacerlo?” Podemos nosotros por nuestros propios méritos llegar a cumplir la ley? Debemos de reconocer, de que con solo intentar en cumplir el primero de los dos mandamientos, estamos atascados, y lo único que nos trae es un fracazo total. Sin cumplir el primero no podríamos cumplir el resto de los mandamientos. Por qué? Por que, vamos a fallar. Y quedamos en el intento solamente. Pero es aquí en donde encontramos la esperanza de el evangelio del Señor:
2 Corintios 5:21 (Reina-Valera 1995)
21 Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros seamos justicia de Dios en él.
En la versión de la Biblia en lenguaje sencillo:
21 Cristo nunca pecó. Pero Dios lo trató como si hubiera pecado, para declararnos inocentes por medio de Cristo
Es a través de Jesús que podemos encontrar la gracia de Dios. El ha cumplido con esos mandamientos y es en El que podemos hallar vida eterna por medio de la salvación que Dios nos da. Entonces otra vez en el versículo 28 ….—Bien has respondido; haz esto y vivirás.”, Jesús nos reta. Nuestra respuesta debería de ser, 2 Corintios 5:21. El evangelio, la buena nueva, la salvación a través del sacrificio de Jesús, nos dice que la esperanza yace en El y no en nuestro hacer.
Como nos debe de afectar?
La pregunta para nosotros es la misma. Nosotros somos ese erudito de la ley y asi mismo somos nosotros los que estamos caracterizados en “el sacerdote” y el “levita” en los versículos 31 y 32 respectivamente. La reconciliación con Dios solamente la tenemos a través del trabajo que Jesús ha hecho. Cuando vivimos atados a la ley, no tenemos libertad. Asi que no hay de otra. Somos libres, por Jesús, a servir, a amar, sin compromiso y sin condiciones. Jesús lo hizo de esa forma. Y es eso lo que este encuentro entre el maestro de leyes y Jesús nos debe de enseñar
El evangelio y la ley en la parábola del buen Samaritano.
Primero, pregunto: Quien es el buen samaritano? Respuesta: Jesús. El asi mismo como trajo el evangelio al mundo, es implícito que es El quien viene a nuestro rescate.
33 Pero un samaritano que iba de camino, vino cerca de él y, al verlo, fue movido a misericordia. 34 Acercándose, vendó sus heridas echándoles aceite y vino, lo puso en su cabalgadura, lo llevó al mesón y cuidó de él. 35 Otro día, al partir, sacó dos denarios, los dio al mesonero y le dijo: “Cuídamelo, y todo lo que gastes de más yo te lo pagaré cuando regrese”.
Eso mismo hizo Jesús con nosotros. El se acercó, y nos cuida, y nos dá una garantía de que va a regresar. El ocupa las palabra Cuídamelo y cuando regrese. Por eso es que podemos decir de que la acción del Buen Samaritano, se cumple ambos la ley, y el evangelio. Jesús es el modelo el cual debemos de seguir. Sin ese modelo no podemos vivir como Cristianos.
Aplicación
1. Somos personas, que solemos fracazar en nuestros intentos de servir a Dios. Por eso hay que orar que el Señor nos permita dar a otros la misma gracia que se nos fue dada. Pero tambien, mas importante, tenemos que pedirle a Dios que nos siga haciendo crecer, en fe, para poder asi desarrollarnos para llegar a tener una madurez igual a la mente de Cristo. Hoy tenemos una ventaja, y es, que tenemos la mente de Cristo en la Biblia. Tenemos la mente de Dios presente en ella. Asi que podemos a través de esa guia, que el nos ha dado, paso a paso, llegar a ese fin. Es uno de los objetivos de Dios en darnos la Biblia.
2. Tenemos que recordar cual es el evangelio. Pablo nos enseña 1 Cor. 15: 3 “Primeramente os he enseñado lo que asimismo recibí: Que Cristo murió por nuestros pecados, conforme a las Escrituras; 4 que fue sepultado y que resucitó al tercer día, conforme a las Escrituras.”
3. Hay que amar, sin condiciones, sin ataduras. Libres por el amor de Cristo. Libres en el amor de Cristo. Libres, por la gracia depositada en nosotros que nos dió nuestro Señor. La tragedia de Haití es un ejemplo, se ha intentado buscar una razón que nos permita entender cual es la causa del terremoto. En esa busqueda se han dado respuestas desde sínicas, hasta incoherentes y completamente erroneas teológicamente. Sin embargo, el buen samaritano atendió, curó, dió techo, y protección, sin condiciones. No busquemos razones.
4. No hay que olvidarse de que el Señor viene: “v35….”Cuídamelo, y todo lo que gastes de más yo te lo pagaré cuando regrese”….
Esto representa un llamado para todos aquellos que han sido llamado al ministerio. El regresará y ojalá que nos encuentre fieles.
5. 36 ¿Quién, pues, de estos tres te parece que fue el prójimo del que cayó en manos de los ladrones? 37 Él dijo: —El que usó de misericordia con él. Entonces Jesús le dijo: —Ve y haz tú lo mismo.
Entonces, hagamos lo mismo.
Que podamos siempre seguir aprediendo de la palabra del Señor y que sea en su evangelio el cual podamos compartir, enseñar y vivir.
